
Creada en 1831 por el rey Luís Felipe de Francia con la finalidad de extender el imperio Francés en África, la legión paso años sirviendo al Imperio por todas las geografías de este continente.
Recuerdo mucho la primera vez que vi un legionario en televisión, fue en una parodia de Abboutt y Costello, donde ellos peleaban defendiendo un fuerte en pleno desierto del Sahara. Hasta en los dibujos animados Bugs Bunny vistió sus uniformes para cumplir con sus deberes sagrados contra el malvado Sam el Moro.
Pero la historia de la Legión Extranjera, resulta más trágica y con episodios tan tristes como los que sufrieron en México y en Vietnam, en México se envío un contingente en el año 1863 para apoyar el gobierno tambaleante de Maximiliano Bonaparte, era el 30 de abril y una unidad de 65 legionarios dirigida por el capitán Jean Danjou fue atacada por 2000 soldados mexicanos en el caserío de Camarón, en el estado de Veracruz, el cual resistió todo el día atrincherada en una hacienda. Al final de la jornada ya sólo quedaron cinco en pie, pero, antes de rendirse fijaron sus bayonetas a sus fusiles y persistieron su lucha hasta la muerte.
Esta leyenda extiende su camino hasta Dien Bien Phu en Vietnam, esta es la gesta que más me llamo la atención, en mayo de 1954, los legionarios fueron sitiados en esa ciudad de Indochina por las fuerzas comunistas del Vietminh.
Resistieron 56 días, a menudo pidiendo a la artillería que destruyera sus propias posiciones conforme el enemigo iba ganando terreno. Al terminar la contienda, quedaron 657 muertos y 1503 heridos.
El código de honor establece: “Todo legionario es tu hermano de armas, sea cual sea su nacionalidad, raza o religión”. Puesto que la legión es extranjera no admite ciudadanos Franceses, salvo que ya sean oficiales del ejército regular. En total unos 8500 aspirantes llaman cada año a las puertas de la legión, pero sólo se quedan alrededor de 1000.
Al recibir su quepis blanco, el legionario novato empeña su vida a cinco años de una obediencia ciega, al principio, le esta prohibido casarse, tener automóvil, dormir fuera del cuartel y hasta vestirse de civil. A cambio la legión acepta la identidad que el soldado se haya atribuido, quizá otro nombre y otra nacionalidad. También se le ofrece la posibilidad de obtener la ciudadanía Francesa. (1)
Después del adiestramiento básico, la formación continúa de manera permanente en las bases que la legión mantiene en el sur de Francia y en remotos puntos del extranjero. Ya sea en las escaladas de los Pirineos o con prácticas de asalto en el Amazonas, la legión lleva a los hombres a sus límites de resistencia física y mental.
En el centro de adiestramiento de la selva Ecuatorial, en la Guyana Francesa, los legionarios aprenden a sobrevivir en la jungla.
Los legionarios muestran una lealtad casi fanática a la corporación. Es su hogar y su familia, como lo expresa su lema, LEGIO PATRIA NOSTRA (“La legión es nuestra Patria”). De esta lealtad nace una cohesión extraordinaria. Por ejemplo, los legionarios nunca dejan a un camarada herido en el campo de batalla, y en los combates suelen proteger a los oficiales con sus cuerpos.
1.- Revista Selecciones, Septiembre de 1998. pp. 95, 97 y 98

