El momento en que escribo las siguientes líneas no son fáciles para mí, y por supuesto para toda la población que ama el fútbol, y que se sentara a ver este mundial sin la presencia de nuestra selección. Mucho se ha escrito, se ha criticado hasta la saciedad pero yo voy a enfocarlo desde el punto de vista de la sociología.Es normal que se formen grupos primarios, a lo largo de toda la estructura social, pero primero partamos de lo que es un grupo primario, según, Charles H. Page y R.M. MacIver en su libro: Sociología “es la más sencilla, la primera, la más universal de todas las formas de asociación, es aquella en la que un corto número de personas se encuentra “cara a cara” para darse compañía, para ayudarse mutuamente, para tratar alguna cuestión que les concierne a todas ellas, o para el hallazgo y puesta en ejecución de una línea de conducta.”
Por ende, un grupo primario es un grupo de deportistas, pero, sin calificación y totalmente amateurs, pero si hablamos de gente, que gana miles de dólares, sale en las publicidades de la televisión, y juegan en los grandes clubes de nuestro medio y en el exterior. Son gente que ha llegado a ese nivel por su despliegue deportivo, no tocare el aspecto educativo, porque quiero ahondar en el tema, pero siguen siendo parte de un grupo primario autóctono, del que les es difícil desarraigarse, y que pese a ser goleadores en ligas foráneas, salen en los programas de farándula y en las secciones policiales de los noticiarios, y su comportamiento esta en la cornisa del bien y el mal.
Pero ellos, no sentirán insatisfacción individual alguna, de haber participado en los desastrosos juegos de eliminatorias, o a lo mejor boicotearon a su país, porque no se sentían a gusto con este entrenador, con estos compañeros, con estos dirigentes, con estos aficionados, o con estos periodistas y paparazzis que los acosan, o a lo mejor con los incentivos de los sponsors.
No quiero ni deseo, convertir a los jugadores Peruanos de la Selección de fútbol en un ejemplo a seguir, ni mucho menos en famosos y dadivosos personajes de nuestra sociedad, pero sin ir muy lejos, Paraguay, no falta desde hace mucho a un evento Mundial del fútbol, ¿porqué ellos si y nosotros no?.
Si nuestro torneo local, tiene más equipos de fútbol y Jugadores, si en nuestro torneo se paga mejor que en todo Paraguay, si tenemos mejor infraestructura, si hay aquí colegio de entrenadores, si nuestra economía es mucho más fuerte. Porque ellos tuvieron un señor caudillo como Chilavert, y hasta hace poco a Gamarra, y nuestra selección esta acéfala desde hace mucho de un jugador de similares dimensiones, ¿dónde fallamos? ¿Son los dirigentes los responsables únicos de toda esta tragedia? ¿Por qué fácil es decir que el presidente de Confederación Sudamericana de Fútbol es Paraguayo?
Grupo Secundario
Jaime Castro Contreras, escribe sobre el grupo secundario, en el libro Antología de teoría Sicosocial: “esta conformado por personas cuyas relaciones sociales son de cooperación indirecta, contractuales o impersonales. Finalmente, cabe afirmar que el rasgo fundamental del grupo secundario es que posee una organización formal. Por eso es que las relaciones entre los, los miembros son impersonales o formales”.
En los grupos secundarios hay una organización formal dominante; pero compensada con relaciones informales, sino, miremos a Chile, Zamorano, tenia ciertas debilidades fuera de la cancha, pero cuando se ponía la roja era un dirigente junto a Salas, ambos eran la estructura rígida de su selección. Es decir era un grupo Secundario, con fortalezas y debilidades, pero, un grupo secundario.
En este caso se hablará del grupo primario como funcional para el individuo (hasta que le provea de satisfacciones personales, y lo ayude a conservar el puesto) y disfuncional para la organización de cualquier empresa.
La lealtad al grupo primario, puede llevar al sabotaje en el fútbol(la famosa camita) y a otras consecuencias similares como no hablar con la prensa que investiga sus actividades extradeportivas, es una observación común en nuestro fútbol casero, hay innumerables ejemplos de falsos caudillismos, como en el caso de Universitario de Deportes y las últimas temporadas de José Luís Carranza y en Alianza Lima de hoy, con José Jayo Legario, donde ellos tienen la potestad que les da el grupo primario, para revocar la confianza a un comando técnico y traer a uno que comulgué con sus intereses. Por eso los déficits siguen adornando nuestras vitrinas, muchos dirigentes y algunos jugadores, representan un verdadero círculo vicioso, difícil de disolver, y ya van más de diez generaciones de buenos futbolistas perdidos por culpa de ellos. Hasta hoy no puedo creer que Palacios o Solano, no sean mundialistas, y se retiren de esta manera, pero creo en el fútbol y seguiré creyendo en él, porque el fútbol es parte esencial de nuestras vidas.
Pero regreso, al grupo primario, y estoy seguro, que mientras soportemos que pequeños círculos de amigos, salgan a la cancha a representar a nuestro país o dirijan la empresa mundialista del Perú, está meta es y será una completa utopía.

